Los buques del futuro serán inteligentes, energéticamente eficientes y no contaminantes

El sector naval no quiere quedarse atrás. De ahí que se haya impulsado el ‘Plan Estratégico de I+D+I de los Medianos y Pequeños Astilleros. Visión 2030’, una apuesta firme y decidida por la aplicación de la innovación y las nuevas tecnologías en el sector. De esta forma, los constructores navales españoles  han fijado una hoja de ruta para coordinar, integrar y unificar la política europea frente a la competencia internacional en general y asiática en particular. “Si queremos ser competitivos debemos entregar productos que ellos no son capaces de realizar, al menos en la manera que nosotros lo hacemos” matizó Juan Luis Sánchez Echevarría, presidente del Clúster Marítimo de Cantabria – MarCA, lugar elegido para presentar el plan.

Los astilleros del futuro no se entenderán sin la industria 4.0, la computación en la nube, el big data, la robotización o la inteligencia artificial. Más tecnología y mejor utilizada para reparar, transformar y construir buques y artefactos inteligentes, energéticamente eficientes, conectados y no contaminantes.

Todo ello con el fin de abrir nuevas vías de negocio. En la actualidad, el producto de la economía oceánica mundial se estima en 1,3 billones de euros y, según las estimaciones de la OCDE, podría llegar más del doble en 2030.

El ‘Plan Estratégico de I+D+I de los Medianos y Pequeños Astilleros. Visión 2030’ persigue tres misiones principales:

  1. Conseguir un transporte marítimo limpio y seguro.
  2. Potenciar la competitividad y el crecimiento sostenible del sector de construcción naval.
  3. Contribuir a la consolidación y crecimiento de la economía azul para potenciar nuevos modelos de negocio.

El documento cuenta con el respaldo del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo a través de la Agenda del Sector Naval. La Fundación Centro Tecnológico Soermar ha sido la responsable de asesorar a los pequeños y medianos astilleros en el diseño de este plan. Se trata de un documento abierto a la participación de todos los agentes del sector y que aboga por la ejecución de una serie de actuaciones tecnológicas a medio plazo.

Se persigue así la creación de nuevas oportunidades de mercado y nuevos modelos de negocio; la incorporación y formación de recursos humanos en el área de I+D+i o el aprovechamiento del efecto incentivador de las políticas de I+D+i y la financiación a nivel regional, estatal y europeo.